lunes, 2 de marzo de 2009
Gramática ¿necesidad o realidad?
Aprender una segunda lengua no es fácil. Es una premisa obvia que va más allá de la adquisición de ciertas normas. Y cuando hablamos de normas, hablamos de las escritas, las no escritas, y las evidentes… aquellas que para los nativos son obvias pero que no aparecen en los libros ni en los grandes manuales. Son las normas del día a día y de la supervivencia. Aprender una segunda lengua es más bien un adiestramiento para vivir en una cultura diferente a la nativa. El error viene dado cuando equivocamos necesidad con realidad. La realidad nos hace cómplices de tender a enseñanzas en muchos casos alejadas de la realidad que viven nuestros alumnos, no es casual que algunos de nuestros materiales se hayan elaborado (y se mantengan) bajo el slogan de “la letra con sangre entra”,…. frustrantes experiencias gramaticales cargadas de acentos, tiempos verbales indescifrables y uniones de sílabas y vocales que no generan nada. En cambio la realidad es mucho más evidente que todo esto. Es necesaria una gramática de andar por casa, de lo obvio, de lo que ayude a sobrevivir al que llega a un “nuevo mundo” ya de por sí muy distinto al origen, la que ayude a valerse por sí mismo sin grandes normas ni contenidos. Curiosamente cada vez me doy más cuenta de la necesidad de renovarnos, eludíamos en nuestro curso a nuestros libros de Lázaro Carreter, sin duda una eminencia que hemos bien padecido y al que quizás inconscientemente emulamos.
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Eso es. Me gusta lo de "gramática de andar por casa". Es que, la gramática es de andar por casa o no es. Quiero decir que es allí donde habita, en casa y en las mentes de los hablantes nativos: ni en los manuales de gramática ni en los diccionarios. Tenemos que reivindicar el término gramática, pero librándolo de la pátina con que durante siglos la han cubierto académicos y profesores. Limpiarle la cara, quitarle los ropajes y reclamarla para la vida. Resucitarla como si de un Frankenstein se tratara, para que nuestros alumnos empiecen también a verla como lo que es: la herramienta positiva que facilita el aprendizaje y lo rentabiliza, porque es más fácil aprender una fórmula que infinitos enunciados, y porque permite la creatividad.
ResponderEliminarY esta nueva gramática será más que un montón de normas polvorientas: será el instrumento idóneo para aprehender el mundo de una manera nueva, para ver el mundo con otros ojos.