lunes, 2 de marzo de 2009

Gramática ¿necesidad o realidad?

Aprender una segunda lengua no es fácil. Es una premisa obvia que va más allá de la adquisición de ciertas normas. Y cuando hablamos de normas, hablamos de las escritas, las no escritas, y las evidentes… aquellas que para los nativos son obvias pero que no aparecen en los libros ni en los grandes manuales. Son las normas del día a día y de la supervivencia. Aprender una segunda lengua es más bien un adiestramiento para vivir en una cultura diferente a la nativa. El error viene dado cuando equivocamos necesidad con realidad. La realidad nos hace cómplices de tender a enseñanzas en muchos casos alejadas de la realidad que viven nuestros alumnos, no es casual que algunos de nuestros materiales se hayan elaborado (y se mantengan) bajo el slogan de “la letra con sangre entra”,…. frustrantes experiencias gramaticales cargadas de acentos, tiempos verbales indescifrables y uniones de sílabas y vocales que no generan nada. En cambio la realidad es mucho más evidente que todo esto. Es necesaria una gramática de andar por casa, de lo obvio, de lo que ayude a sobrevivir al que llega a un “nuevo mundo” ya de por sí muy distinto al origen, la que ayude a valerse por sí mismo sin grandes normas ni contenidos. Curiosamente cada vez me doy más cuenta de la necesidad de renovarnos, eludíamos en nuestro curso a nuestros libros de Lázaro Carreter, sin duda una eminencia que hemos bien padecido y al que quizás inconscientemente emulamos.

lunes, 16 de febrero de 2009

Multicultu ¿qué?

La multiculturalidad está de moda. Es una realidad que insospechadamente se valora cada vez más en programas educativos, programas sociales e incluso en la gestión empresarial bajo cierta distinción de calidad. Ahora bien, debajo de ella, y viendo a nuestros chavales, me pregunto si hay algo de cierto en ella. En muchos casos, el multiculturalismo del cual presumimos, es simplemente accidental, fruto de circunstancias que en ningún caso son positivas. Es más el multiculturalismo igual ni existe, hay culturas diferentes ni buenas ni malas, y cada uno vivimos o sobrevivimos a la que nos toca. Siempre hay algo o alguien que prevalece.

La inmersión de nuestros chavales, es el fruto de la pobreza, la ausencia de perspectivas y de las limitaciones de la propia cultura de la que son origen. Hablar en árabe, español latinoamericano, practicar el ramadán... es el mecanismo de defensa ante la inmersión en un "nuevo mundo" que es tan nuevo como desconocido. Todos tenemos la experiencia de los niños y niñas que van a Londres a aprender inglés y vuelven sabiendo lo mismo. Aplicando la "teoría" a la realidad que veo con mis chavales, podría traducirse como: "no quiero hablar español porque eso sería decir que renuncio a lo que soy". No es casual, nos guste o no, y con sus matices, así es.

La única realidad, es que al final nuestros chavales no son de nigún sitio. En España serán árabes, y en Marruecos, o Colombia,... españoles....... No tendrán qué comer y dónde alojarse, pero tendrán un móvil, vestirán de marca y seguirán viviendo imitando un estilo, con lo bueno y con lo malo que desgraciadamente nunca será el suyo. Somos iguales pero somos diferentes.

Y en esas estamos. Entonces.... ¿qué es la multicultiralidad?

viernes, 6 de febrero de 2009

A modo de introducción

El lenguaje es sútil, impredecible,.... cualquier palabra, con la entonación y el ritmo adecuado, en el contexto o situación más inverosimil puede convertirse en la palabra más tierna o más cruel.
Quizás no imaginamos que hay muchos rasgos de nuestro lenguaje que denotan de dónde somos, lo que somos, lo que seremos o incluso lo que pretendemos ser, debajo de cada palabra existen realidades, creencias, mitos y deseos.
Por eso, el lenguaje tiene clase social, el callejero y el de la "beatiful people", tiene orígenes el español y el hispano, tiene sexo, hombre, mujer o el tan de moda inclusivo,... la verdad es que el lenguaje es como la vida.... da muchas vueltas. Y así las cosas, uno descubre que el mundo no es tan redondo como nos enseñaban, sino que es un poco "achatadito" por los polos, y depende de dónde te encuentres tu historia, tu vida, girará hacia un lado o hacia el otro, con sus matices, sus acentos y su forma de ver las cosas. En cualquier caso, estés donde estés, tendremos que ser agradecidos y disfrutar de cada momento como si fuera el último.